jueves, 13 de enero de 2011

Grandioso III un PRE de EEUU intentará su futuro internacional con Jean Bemelmans

"Grandioso III", el semental castaño de Pura Raza Española, propiedad de la Yeguada estadounidense Hampton Green Farm, viajará en breve a las instalaciones del actual entrenador nacional español Jean Bemelmans, en Krefeld, Alemania, para encontrarse después con su nuevo jinete de origen español, José Daniel Martín Docks. El proyecto es preparar a consciencia al binomio de cara a la competición internacional.

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Jan, Daniel y Grandioso tomando contacto en diciembre

"Grandioso III", el semental castaño de Pura Raza Española, propiedad de la Yeguada estadounidense Hampton Green Farm, viajará en breve a las instalaciones del actual entrenador nacional español Jean Bemelmans, en Krefeld, Alemania, para encontrarse después con su nuevo jinete de origen español, José Daniel Martín Docks. El proyecto es preparar a consciencia al binomio de cara a la competición internacional.

La atención de Jean Bemelmans ha sido sin duda un argumento a favor de la aventura que emprenden Daniel Martín Docks y "Grandioso" a partir de ahora. Bemelmans reconocido entrenador internacional, afincado en Alemania, y entrenador nacional y co - artífice de los numerosos éxitos del equipo nacional español con caballos de Pura Raza Española, es de la opinión de que merece la pena invertir en un entrenamiento de alto nivel para "Grandioso III". Después de un breve viaje a Estados Unidos en los últimos días del mes de diciembre, donde se estuvo probando al caballo, la decisión fue muy fácil. "Aunque el resultado siempre es incierto cuando se pone el ojo en un caballo", apunta Jan, "es muy importante para España que siempre tengamos binomios de gran calidad trabajando por entrar en el equipo. Por eso tenemos que movernos e intentar seleccionar constantemente y si se puede por todas las partes implicadas hacer un seguimiento muy directo de los binomios que puedan tener más opciones."

"Grandioso III" emprenderá otro viaje a principios de marzo de este 2011 a la Ruta del Sol, en Vejer, donde está previsto que, aún sin competir, comience a entrenar con su nuevo jinete Daniel Martín Docks o Dani como le llamamos todos en España.

"Grandioso" es un hijo de "Adelante" por "Sevillano" (hijo de "Albero II"), el caballo ha sido criado en la yeguada de Marín García. Para Kimberly van Kampen, la propietaria del P.R.E. no ha sido una decisión fácil. Kim había llevado a "Grandioso III" en 2003 con 4 años a Estados Unidos para prepararlo para la competición. A partir del 2008 comenzó el entrenamiento con la joven amazona Courtney King Dye con la que ha tenido continuos éxitos hasta nivel de Intermedia II. La trayectoria deportiva del binomio tuvo su repentino final cuando Courtney sufre un trágico y grave accidente con uno de sus potros a principios del 2010 y que impide que pueda seguir por ahora compitiendo al nivel que exige el caballo.

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Courtney King Dye & Grandioso antes de su accidente


Hace unos días nos sorprendió a todos una noticia que anunciaba que un caballo Pura Raza Española entrara próximamente en la cuadra del jinete malagueño Daniel Martín Docks. Se trataba de “Grandioso” de la yeguada PRE Hampton Green Farm de Estados Unidos Hoy ha aterrizado en Alemania en las instalaciones del entrenador nacional de España, Jan Bemelmans cerca de Colonia para re - encontrarse con su tierra natal y Daniel Martín Docks, el jinete elegido aproximadamente en un mes durante la Ruta del Sol.



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Hace unos días nos sorprendió a todos una noticia que anunciaba que un caballo Pura Raza Española entrara próximamente en la cuadra del jinete malagueño Daniel Martín Docks. Se trataba de “Grandioso” de la yeguada PRE Hampton Green Farm de Estados Unidos. Ayer por la mañana mira por donde, da la casualidad que nos encontramos en Florida Wellington cuando el castaño emprende su largo viaje a España. Los habrá que dirán ¿y que? Cuantos caballos no viajan, son vendidos y cambian de jinete. De acuerdo sin embargo lo noticiable es que “Grandioso” debe ser de los pocos PRE que hayan vuelto desde el continente al otro lado del Atlántico, de nuevo a España su tierra madre.

Para quien no lo sepa aún, “Grandioso” había sido adquirido hace años por Kimberly van Kampen, la propietaria de Hampton Green Farm en España donde nació en la yeguada Marín García. En Estados Unidos recibió su preparación en Doma Clásica y en sus últimas actuaciones obtuvo buenos resultados con la amazona olímpica estadounidense Courtney King Dye hasta a nivel Inter II en la competición nacional. El trágico accidente de Courtney puso fin a su corta pero considerable carrera y desde entonces no había vuelto a las pistas de competición.

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Hoy ha aterrizado en Alemania en las instalaciones del entrenador nacional de España, Jan Bemelmans cerca de Colonia para re - encontrarse con su tierra natal y Daniel Martín Docks, el jinete elegido aproximadamente en un mes durante la Ruta del Sol.

Hace unos meses puso nuestro entrenador nacional su ojo en el y lo eligió para que viniese a Europa, en definitiva para que fuese uno más de los que probaran suerte en la lotería (no es por nada que usemos esta expresión, sino que todos los que sabemos de caballos, sabemos que nada es cierto hasta el día que ocurrio) por el ticket en el equipo nacional cara a Londres 2012. Sin duda “el interés de Jan Bemelmans y su colaboración ha sido fundamental para que Kim tomara esta decisión, sin el tampoco hubiera sido posible”, nos afirma Daniel Martín Docks al conocer la noticia.

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A “Grandioso” le acompañamos ayer por la mañana hasta su partida hacía Miami rumbo a Amsterdam. En la foto le vemos con Molly su cuidadora durante los últimos meses en Hampton Green Farm. “Grandioso” ya es veterano en cuestiones de volar, no solamente llego desde España sin también viajó con Courtney en el 2008 a Alemania, ella se lo llevó entonces a la congregación del equipo estadounidense en Alemania y también a Aachen.

Kimberly van Kampen despide a “Grandioso” con una lágrima en el ojo y también con gran ilusión, la decisión de enviar el caballo a Europa no fue tomada a la ligera, como nos podemos imaginar. Ciudadana de nacionalidad estadounidense, miembro de la comisión de Doma Clásica de este país tuvo sus claras dudas, no todos los días se envia un caballo a la casa del entrenador nacional de otro país. Pero la apuesta de esta ganadera de origen holandés por el caballo español es fuerte. Actual presidenta de USPREA, asociación estadounidense de ganaderos PRE, ganadera desde hace años tiene ahora muchos hierros en el fuego en estos momentos. Solamente Daniel entrena varios caballos suyos en España. Entre ellos se encuentra “Encanto” un hijo de “Evento” conocido en la competición nacional a nivel San Jorge con Daniel. Ahora también despertó interés en el reciente clinic que aperturó la temporada con el entrenador nacional en Andalucía, en Sotogrande “Dos Lunas” donde participó el binomio, ¿los veremos en la Ruta del Sol a nivel GP?.

Aún no habíamos podido hablar con Daniel Martín Docks, el jinete elegido para colaborar en este proyecto. Dani como lo llaman los amigos, solo tiene palabras de alegría y gratitud, cuando le llego la noticia se encontraba en la República Dominicana de vacaciones y nos comentó “siento mucha mucha alegría en poder recibir este caballo tan especial, el favorito de Courtney King Dye y Hampton Green Farm. Solo tengo palabras de agradecimiento a Kim por confiar en mi y darme esta fantástica oportunidad, ya que tenia muchas opciones muy importantes para este caballo con jinetes con muchísimo mas palmares.”

Dani nos afirma que “Grandioso” le parece un “gran” caballo y nos describe su estatus quo del entrenamiento “tiene muy buen paso, bastante calidad en el trote y galope y lo mejor es su gran piaffe y passage. Además esta muy bien domado por Courtney. Los cambios en serie los tiene bastante consolidados, al tranco aún tenemos que trabajar, pero hora solo hay que ponerlo en forma. Colaborar con Jan ha sido fantástico para mí, él ha mostrado mucho interés en el caballo, sus consejos han sido fantásticos. Sin su colaboración y determinación a trabajar con “Grandioso” estoy seguro que el caballo no hubiera venido a España, Jan ha sido una pieza clave en todo esto.”

Fuente: topiberian.com

domingo, 9 de enero de 2011

Musculación. La fase técnica de la Doma Clásica

Mientras que en el Circo al caballo se le adiestra, en la Doma Clásica al caballo se le entrena. El caballo es quizá el único animal con el que se pretende ir más allá de la enseñanza de una variedad de comportamientos a través de la ecuación acción-reacción. El objetivo no es solo conseguir un control preciso sobre el caballo, sino la adquisición por parte de éste de habilidades y destrezas que hagan posible que pueda adaptarse a una variedad de exigencias deportivas.El objetivo es el dominio del cuerpo en movimiento.

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Guardadamas & Jose Antonio García Mena

Este es un tema que puede representar una altísima incidencia en las alteraciones del sistema músculo

esquelético del caballo, no sólo en la fase de cría de los ejemplares sino que tiene su máximo

exponente en su actividad deportiva.

Sobre las articulaciones pueden desarrollarse procesos patológicos infecciosos o no que alteran sus

estructuras y las inhabilitan desarrollando procesos degenerativos irreversibles. Siendo esto una

realidad que acontece en todas las especies, es en el caballo donde se observa una mayor incidencia

de las mismas.

1. La musculatura del tronco (dorsal y abdominal) es el punto clave para la transmisión de esa energía

hacia el resto del cuerpo y permite al caballo equilibrarse.

Los caballos que tienen la musculatura del tronco rígida o poco desarrollada están incapacitados

para moverse con libertad, equilibrio y fuerza. Por tanto, por mucha impulsión que genere nuestro

caballo, si no es capaz de transmitirla a través del tronco, nunca conseguiremos el equilibrio,

la armonía y la flexibilidad que se busca en la Doma Clásica.

2. Los músculos de los posteriores generan la impulsión del caballo y están siempre presentes en

el movimiento, sin embargo pueden ser más o menos solicitados por el jinete a la hora

de programar su entrenamiento diario.
Los ejercicios específicos para trabajar los grupos musculares del tren posterior en esta fase del

entrenamiento son la grupa adentro, grupa afuera, rotación sobre los manos, transiciones

paso-galope, parada - paso atrás, dar cuerda con intensa activación del posterior, con pessoa o gogue,

subir cuestas, alargamientos de paso y el galope, etc.

Los ejercicios de difícil aislamiento se atribuyen por la ejecución previa de ejercicios aislados. por

ejemplo un apoyo que viene de haber trabajado una grupa adentro, es un ejercicio que trabaja más

intensamente el tren posterior, etc.

3. La musculatura abdominal es un punto clave de la cadena muscular responsable de esta

transmisión de la impulsión y gracias a ella el caballo tolera el peso del jinete.

Trabajar intensamente la musculatura abdominal se puede hacer a través del entrenamiento fartlek,

que es un tipo de entrenamiento flexible que consiste en hacer varios ejercicios, tanto aeróbicos como

anaeróbicos, principalmente ejercicios de carrera, caracterizados por los cambios de ritmo en

campo abierto moviéndose en libertad en medio de la naturaleza.

4. La musculatura del hombro, cuello y brazo permite elevar, flexionar y extender la extremidad anterior

al recibir la impulsión de los posteriores a través del tronco.

Los ejercicios específicos para trabajar los grupos musculares del tren anterior en esta fase del

entrenamiento son la espalda adentro, espalda afuera, transiciones paso trote, trote galope, dar cuerda

con riendas de atar, bajar pendientes, rotación sobre los posteriores, alargamientos de trote, etc.


Los ejercicios de difícil aislamiento se atribuyen por la ejecución previa de ejercicios aislados, por

ejemplo un apoyo que viene de haber trabajado una espalda adentro, es un ejercicio que trabaja más

intensamente el tren anterior, etc.

5. La musculatura del cuello participa activamente en el equilibrio del caballo, modificándolo en

función de su colocación, ya que existe una cadena de músculos y ligamentos que conecta el cuello, el

tronco y el tren posterior.

guardadamas_42V5702Desarrollar la Fuerza
El trabajo de musculación

es clave a la hora de

mejorar el rendimiento

en Doma Clásica. A más

fuerza del caballo, más

peso puede llevar sobre

sus pies, lo que se

traduce en una mayor

capacidad de reunión

y mayor capacidad

para realizar ejercicios

complejos. Por tanto,

siempre debemos prestar

atención al desarrollo de la

fuerza.

La fuerza muscular

aumenta de dos maneras:

Hipertrofia Muscular
Ya hemos visto en

números anteriores que la

hipertrofia es el aumento de

la masa muscular debido

al aumento del tamaño de

las fibras musculares.
Que un músculo crezca (grado de hipertrofia) depende del número de veces que se repite un ejercicio

(número de repeticiones) y de la intensidad de esas repeticiones (peso levantado en humana/velocidad

de realización del ejercicio, grado de reunión, etc., en caballos). Es decir, del trabajo mecánico

realizado. Hay que encontrar equilibrio entre el aumento de velocidad necesario para entrenamiento de

la fuerza y el tolerado por el caballo desde el punto de vista del comportamiento y las exigencias técnicas.

En los caballos que se encuentran en esta etapa del entrenamiento de fuerza la intensidad

se aumenta tradicionalmente con más repeticiones o más series.

Hay métodos de entrenamiento especialmente dirigidos a aumentar la intensidad, como las vendas

con pesos de plomo colocadas a diferentes alturas en las extremidades, las herraduras con peso, la

carga de peso colocada en la zona lumbar o en la grupa, las poleas de movimiento para los pies y las

manos., etc. También las empinadas pendientes y las bajadas pronunciadas son otra forma, en este

caso natural, de aumentar la intensidad. Pero estos métodos de aumento de la intensidad no son útiles

en esta fase III del entrenamiento, ya que entrenan la fuerza máxima o potencia, serán

eficaces y mucho posteriormente, en la fase de musculación avanzada.

El aumento del tamaño del músculo, aumentará su fuerza. Pero si la hipertrofia muscular es excesiva,

la musculatura pierde tensión (por activación del aparato de Golgi, un órgano sensorial que se

encuentra en los tendones de los músculos esqueléticos. Forma parte de un mecanismo de defensa

de los músculos que evita la ruptura de fibras musculares cuando existe un exceso de tensión) lo que

conlleva a una disminución del grado de fuerza. Todos tenemos la imagen del culturista que no es

capaz de abrir una botella de agua.

Por tanto, no siempre se cumple que cuanto más musculado está un caballo más fuerza tiene. Es en

este punto dónde entra en juego el sistema nervioso y la técnica.

Efecto Neural
El sistema nervioso es el encargado de activar al músculo para realizar los movimientos. El trabajo

de musculación también debe buscar un aumento del "rendimiento" de este sistema nervioso.

Cuando esto ocurre:
- El caballo responde más rápidamente a ayudas más sutiles. Ha aumentado el nivel de activación

del sistema nervioso.
- El caballo tiene más fuerza a pesar de que el músculo no sigue aumentando su tamaño (aumento

exponencial de la capacidad de fuerza del músculo). Ha mejorado la sincronización de las fibras

musculares que forman el músculo.
- Mejora la coordinación, la técnica y la manifestación de la fuerza en los ejercicios propios de la

disciplina. Se han activado a la vez todos los grupos musculares que intervienen en el ejercicio

(no sirve de nada desarrollar mucha fuerza si no se puede expresar en el ejercicio de la competición).

Todo esto se traduce en una mejora de la Economía de Movimiento, que es la capacidad para

realizar la misma actividad con menor consumo de energía o una actividad más intensa con el

mismo consumo de energía.

¿Qué tipo de fuerza debemos entrenar?
Las necesidades de fuerza son muy distintas en función de la disciplina. Así, un caballo de salto

necesitará desarrollar mucha fuerza en muy poco tiempo, es decir, fuerza explosiva. Por el contrario,

un caballo de raid necesita niveles de fuerza más bajos pero mantenidos durante más tiempo, es

lo que se llama resistencia a la fuerza.

guardadamas_42V5752Fuerza Máxima
Es el valor más alto de fuerza que puede aplicar un caballo. Está directamente relacionada con la potencia. Cuanta más fuerza tiene un caballo, más potencia puede desarrollar.

Para entrenar para fuerza máxima se requieren sesiones con trabajos cortos de muy alta intensidad, y que se correspondan con un elevado grado de reunión, realización de ejercicios técnicos en planos inclinados, etc.
En esta etapa del entrenamiento (en torno a los 5 años) el caballo no puede ni debe asumir cargas intensas, porque su musculatura no está preparada para llevarlas a cabo y modificarían la técnica de los ejercicios. En definitiva, empeorarían el rendimiento del caballo y lo predispondrían a sufrir lesiones.
Hay que tener en cuenta que cuando la fuerza está muy poco desarrollada, cualquier carga la puede mejorar en gran medida. Por lo que en caballos poco entrenados y jóvenes todos los ejercicios realizados entrenan la fuerza sin necesidad de aplicar ejercicios extenuantes que le llevarían a un estado de agotamiento y de lesión.

El entrenamiento específico de este tipo de fuerza se reservará para la fase de musculación avanzada.

Resistencia a la fuerza
Como hemos visto, es la capacidad de mantener una producción de fuerza concreta durante un tiempo

determinado. En la competición la fuerza se debe aplicar en unos ejercicios concretos, por lo que se debe

entrenar en esos mismos ejercicios.

Este tipo de fuerza es uno de los factores determinantes del rendimiento en la Doma Clásica.

La imagen más clara para entender este tipo de fuerza son los caballos que pierden expresividad o

acción durante la competición. Estos caballos van perdiendo fuerza a lo largo de la prueba, es decir,

aplican menos fuerza o la aplican a menor velocidad. No han desarrollado suficiente resistencia a la fuerza.

¿Cómo se entrena la resistencia a la fuerza?
El entrenamiento de la resistencia a la fuerza debe hacerse con el propio ejercicio de competición.

De nada sirve que un caballo sea capaz de trotar mucho tiempo con impulsión en línea recta si no

puede mantener esa impulsión en los desplazamientos laterales.

Un entrenamiento adecuado debe cumplir los siguientes requisitos:
- La carga (grado de impulsión, reunión, velocidad, penetrabilidad de suelo) no debe ser tan

alta que modifique substancialmente la técnica del ejercicio.
Ejemplo: Se deben realizar los ejercicios con el grado de reunión y velocidad a la que el

caballo sea capaz de mantener la técnica de movimiento durante un tiempo más o menos prolongado

en función del ejercicio. Si realizamos el ejercicio a una velocidad o grado de reunión elevados

para el caballo, se cansará rápidamente y comenzará a moverse de forma incorrecta.

Tendremos un caballo que comienza moviéndose muy bien pero que no es capaz de mantener

ese movimiento durante mucho tiempo.

- La intensidad debe ser elevada (máximo número de series que permiten mantener la técnica

intacta). Hay que repetir los ejercicios tantas veces como el caballo sea capaz de realizarlo de

forma correcta. En el momento que veamos que la técnica comienza a fallar, se debe dejar ese trabajo.
Como ejemplo, un caballo realiza dos alargamientos del trote (uno a cada mano) y descansa

5 minutos a un trote relajado, equilibrado y elástico, a continuación realiza otros dos

alargamientos y vuelve a descansar, y así sucesivamente hasta que al llegar por ejemplo a la sexta

serie el caballo ya pesa más que antes en la mano, se escapa del ejercicio, extiende el dorso, etc.

Antes de llegar a este punto debemos parar.

La máxima intensidad que suele tolerar el caballo es 5 series con dos repeticiones cada una y un

descanso de cinco minutos a un trote lento y relajado entre series. No olvidemos que por si misma

la realización de más series, sean cuatro, seis o siete no tendrá ningún efecto beneficioso sobre el

entrenamiento de la resistencia a la fuerza.

-El número de repeticiones no debe ser elevado (será pequeña al principio y aumentará

progresivamente). Ejemplo: Para mejorar la resistencia a la fuerza realizamos dos veces el

alargamiento del trote, dejamos un tiempo de recuperación, volvemos a repetirlo dos veces,

dejamos de nuevo un periodo de recuperación, y así sucesivamente.

Si comenzamos realizando muchas veces el alargamiento, agotaremos al caballo demasiado

pronto, generaremos movimientos compensatorios y no obtendremos ningún efecto beneficioso

sobre la resistencia a la fuerza.
Cuando el entrenamiento comience a tener sus efectos, podremos pedir cuatro alargamientos

en lugar de dos y así ir aumentando progresivamente el número de repeticiones manteniendo

el número de series.

-Las pausas entre series deben ser largas para que cada serie tenga una intensidad semejante

y la producción de lactato no sea muy alta.

guardadamas_42V5773Ejemplo: Si realizar los dos

alargamientos de la serie nos

lleva un minuto (incluyendo

preparación del ejercicio, realización

y vuelta al trote de recuperación),

debemos dejar que el caballo

se recupere antes de realizar la

siguiente serie.

La proporción entre el periodo

de trabajo y recuperación

dependerá de cada caso, pero,

en general se debe de considerar

1:6, en la que 1 es la realización

de la serie y 6 puede ser lo que se

tarda en dar una vuelta al

paso antes de comenzar la siguiente

serie.

Siempre que las necesidades

técnicas lo permitan, será

recomendable que el periodo de

recuperación entre series se realice

al paso con ejercicios de flexibilidad.

Importancia de la técnica
Ya hemos visto que el trabajo de

musculación debe basarse en la

fisiología y biomecánica del deporte.

Hay que tener en cuenta las

características del ejercicio de

competición para conseguir una

manifestación óptima de la fuerza

en estos ejercicios. Un caballo puede mostrar mucha fuerza en salto, pero esa fuerza muscular puede

no manifestarse al realizar un desplazamiento lateral, ya que la longitud muscular, los ángulos

articulares, la coordinación intramuscular e intermuscular, etc., no son los mismos.

Insistimos, una vez alcanzado un estado de forma básico mediante ejercicios inespecíficos a

la disciplina, la musculación se debe trabajar mediante el movimiento específico.

Características del cuerpo en movimiento
-La postura en la que se aplica la fuerza (movimientos laterales, alargamientos, transiciones....).

No es lo mismo aplicar la fuerza hacia adelante que lateralmente, ya que varía la longitud, grado de

tensión, etc., del músculo.
-Los ángulos articulares en los que se debe manifestar la fuerza. (grado de reunión, movimientos

laterales....). A mayor nivel, mayor grado de reunión exigido, ángulos articulares mayores, y mayor

grado de fuerza requerido .
-La velocidad de ejecución del ejercicio (a menor musculación, menor velocidad de ejecución). La

velocidad es una manifestación de fuerza (fuerza que hay que aplicar para desplazarse) Por tanto,

exigir en este momento la ejecución de los ejercicios a un ritmo elevado, generará trabajo

muscular de tipo compensatorio, agotará de forma temprana la musculatura y el sistema nervioso

y dificultará la ejecución técnica.

-Las fuentes energéticas predominantes. La Doma Clásica es un ejercicio aeróbico con componentes

anaeróbicos (estos son los ejercicios de mayor reunión). Es fundamental que el trabajo de musculación

sea de tipo interválico. Hay que trabajar las fibras rápidas sin llegar a agotarlas. Si esto ocurre las

únicas fibras capaces de continuar con el trabajo serán las lentas. Lo que conseguiríamos pues, es

entrenar las fibras lentas, volviendo al caballo más lento y menos fuerte.

-Los modos de activación muscular. El sistema nervioso no trabaja igual activando la musculatura para

trotar en línea recta que activando la musculatura para hacer una cesión a la pierna. La coordinación

dentro del propio músculo y entre los distintos músculos es completamente distinta y se debe tener

en cuenta al elegir los ejercicios de entrenamiento.

El papel de la flexibilidad muscular
La Doma Clásica busca, como hemos visto, la expresión de la fuerza y la coordinación de una

forma estética y armoniosa. Es aquí donde el desarrollo de la flexibilidad muscular juega un papel crucial.

La flexibilidad muscular se puede entender como la capacidad de elongación del músculo. Desde el punto

de vista de la Doma esta flexibilidad se puede expresar en sentido longitudinal (paralela al eje longitudinal

del caballo) y oblicuo (de forma oblicua al eje longitudinal del caballo).

La flexibilidad longitudinal
Trabajando este "tipo" de flexibilidad maximizaremos la capacidad de flexión de la columna vertebral y

aumentaremos el rango de movimiento longitudinal (adelante-detrás) de las articulaciones del hombro

y la cadera. Todo ello se traduce en una mayor capacidad de reunión e impulsión, mayor amplitud del

tranco y mayor impresión de libertad de movimiento.

La flexibilidad lateral
Al trabajar la flexibilidad en sentido oblicuo al eje longitudinal del caballo trabajamos la capacidad de incurvación lateral de la columna vertebral y aumentaremos el rango de movimiento lateral de la región del hombro y de la cadera. Mejoraremos, por tanto, la capacidad del caballo para realizar desplazamientos laterales, su equilibrio y su coordinación.

Exceso de flexibilidad
Una de las dificultades del trabajo de musculación es encontrar el equilibrio entre el trabajo de fuerza y

flexibilidad. Como hemos visto, un músculo excesivamente fuerte o hipertrofiado, tiene muy poca

capacidad de elongación y, por tanto, no podrá manifestar la fuerza de forma óptima. Además, disminuye

su capacidad para absorber los impactos y limita el rango de movimiento de las articulaciones. En resumen,

tendremos un caballo debilitado, rígido y propenso a sufrir lesiones.

El caso contrario se da cuando la flexibilidad muscular es exagerada. La musculatura es incapaz de

proporcionar sostén a las articulaciones, y no puede actuar de forma eficiente sobre ellas. Estaremos

ante un caballo hiperlaxo, débil e incapaz de ir "hacia delante". Además, su dorso se verá muy

comprometido.

Por tanto, es fundamental encontrar el equilibrio en el trabajo de estas dos cualidades. Para ello

debemos valorar las características individuales de cada caballo e ir ajustando las cargas de fuerza y

flexibilidad en función del caso y su progresión con el entrenamiento.

Lo ideal es que en momentos de recuperación entre las series de fuerza se trabaje la flexibilidad

de los músculos solicitados anteriormente. De esta forma trabajaremos también sobre su

recuperación, ya que favoreceremos la eliminación de los metabolitos (productos de desecho) derivados

del ejercicio a través del torrente sanguíneo.

Grupos musculares
El movimiento se genera por la actuación simultánea y coordinada de distintos grupos musculares y

por eso en el caballo es imposible trabajar de forma estrictamente independiente unos músculos de otros.

Pero lo que sí se puede regular es el grado de solicitación o de trabajo de cada grupo muscular.

Por ejemplo, siempre que el caballo avanza, la musculatura del cuello está trabajando, pero a mayor

grado de reunión en el movimiento, mayor será la solicitación de esta musculatura.

La sesión de entrenamiento debe comenzar siempre trabajando los grandes grupos musculares del dorso,

del hombro y los posteriores con el fin de generar un movimiento armónico y un trabajo uniforme

de toda la musculatura implicada en el movimiento. Poco a poco se trabajarán los pequeños grupos

musculares del cuello y extremidades.

Si no cumplimos esta norma básica, generaremos rigidez, sobrecarga de ciertos grupos y falta de

desarrollo de otros. Ejemplo: caballos con el dorso "hundido".

¿Cuál es la función de cada grupo muscular?
Los músculos de los posteriores generan la impulsión del caballo.
La musculatura del tronco (dorsal y abdominal) es el punto clave para la transmisión de esa energía

hacia el resto del cuerpo y permite al caballo equilibrarse. Los caballos que tienen la musculatura del

tronco rígida o poco desarrollada están incapacitados para moverse con libertad, equilibrio y fuerza.

Por tanto, por mucha impulsión que genere nuestro caballo, si no es capaz de transmitirla a través del

tronco, nunca conseguiremos el equilibrio, la armonía y la flexibilidad que se busca en la Doma Clásica.

La musculatura abdominal es un punto clave de la cadena muscular responsable de esta transmisión de

la impulsión y gracias a ella el caballo tolera el peso del jinete.

La musculatura del hombro, cuello y brazo permite elevar, flexionar y extender la extremidad anterior

al recibir la impulsión de los posteriores a través del tronco.

La musculatura del cuello participa activamente en el equilibrio del caballo, modificándolo en función de

su colocación, ya que existe una cadena de músculos y ligamentos que conecta el cuello, el tronco y el

tren posterior.


Fuente: topiberian.com

martes, 4 de enero de 2011

EL ASIENTO

Al igual que a Van Gogh no le hizo falta dominar el dibujo para ser un gran pintor, en Doma Clásica no hace falta tener un asiento perfecto para ganar. Edward Gal o a Adelinde Cornelissen son un ejemplo de esto, no tienen un asiento perfecto y sin embargo son estupendos jinetes. No obstante, podemos imaginar hasta dónde llegarían muchos jinetes si se dedicaran a mejorar su asiento?.



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Hasta ahora no hemos tratado nunca la gran importancia de un asiento independiente y correcto. En general no se le suele prestar la debida atención. Adquirir un asiento correcto es una tarea larga en el tiempo y quizás aburrida, normalmente son horas y horas a la cuerda, de clases particulares, que son costosas y monótonas, horas de dar vueltas encima de un caballo tranquilo que nos permita centrarnos en aprender a equilibrar nuestro cuerpo encima del suyo en movimiento.

El asiento es lo más importante a la hora de montar, sin un asiento independiente no funcionará nada a caballo y lo que puede ser una diversión se convierte en un sufrimiento.

Un buen asiento a caballo, al menos en Doma Clásica, no consiste en lograr mantenerse sobre el dorso del caballo a toda costa y sin caerse. No. Es un hecho que son muchos los jinetes y amazonas profesionales que tienen un mal asiento, y, que sin embargo ganan concursos y medallas. No hace falta tener un buen asiento para ganar, pero cuando se trata de hacer que la Doma con nuestros caballos fluya y se vuelva fácil, sin tener que recurrir a elementos ajenos, a la dominación como último recurso, y cuando queremos que nuestro caballo se desarrolle y envejezca sano, tener un buen asiento es clave.

Un buen asiento es algo que reconoce el propio caballo. Frecuentemente vemos como cambia de actitud un caballo con tan solo cambiar de jinete, donde antes había apatía y movimientos rasos, de repente hay suspensión, y ello sin hacer prácticamente otra cosa que "caer bien a caballo". Parece cosa de magia pero no lo es.

El asiento correcto o lo que viene a ser lo mismo, la correcta posición a caballo por parte del jinete es un concepto que ha variado con el tiempo. Si observamos fotografías antiguas de jinetes de Doma Clásica sobre sus monturas deducimos que el asiento ha ido poco a poco retrasando sus pantorrillas y adelantando el punto de gravedad. Sin embargo en las imágenes de la Guerniere se monta más largo y profundo. ¿De qué se trata entonces el asiento independiente?.

La posición a caballo varía con la constitución física del jinete. La conformación y proporción de torax, extremidades, caderas tiene como consecuencia un equilibrio natural distinto. En las pistas observamos a menudo las diferencias entre jinetes con piernas largas y jinetes con piernas cortas. A primera vista parece que los primeros tienen más facilidad para caer a caballo. Sin embargo, ésto, dentro de una normalidad, es una ventaja aparente. Isabell Werth, una amazona con un estupendo y equilibrado asiento, mide 1,68 cm y sus piernas no son tan estilizadas ni largas como por ejemplo las de nuestra amazona olímpica Beatriz Ferrer-Salat que bien puede medir 10 centímetros más. La clave está en haber encontrado el punto de equilibrio correcto, en el que por cierto las piernas ciertamente acaban a la altura del medio muslo.

laura_asiento_3Ahora bien para los jinetes que en lugar de montar con el peso, montan abundantemente con las piernas y con el torax, algo precisamente no inusual entre los jinetes profesionales, la estatura y su correlación entre las extremidades del cuerpo son un factor influyente a la hora de dar las ayudas. Unas piernas largas llegan muy bien con la espuela a los costados del caballo al tiempo que la pantorrilla abraza cuando no aprieta las costillas; un tronco alto crea una mayor palanca que uno corto al aplicar la espalda sobre la zona dorsolumbar del caballo, y así en muchos otros ejemplos más. Estas suelen corresponder a montas aguerridas, más firmes que, a pesar de los premios sucesivos en los cuadrilongos, poco tienen que ver con la llamada "gracilidad" del baile. Recordemos una vez más que la Doma consiste, como en el baile, en convertir el esfuerzo en gracia.

La clave del asiento correcto a caballo, para aquellos que montan con su peso, está en que el jinete aprenda a hacer coincidir su punto de gravedad con el punto de gravedad del caballo. La unión de los dos centros en uno crea el asiento perfecto.

Así que el jinete principiante debe empezar por aprender a controlar su cuerpo encima del caballo para que este no interfiera desfavorablemente, desequilibrando y molestando. Por eso en algunas escuelas avanzadas de equitación inglesas, los alumnos se familiarizan con su propio cuerpo y el del caballo con un ejemplar mecánico que imita los diferentes aires del caballo. Esto permite al alumno centrarse exclusivamente en su respiración y en la búsqueda de ausencia de tensión.

Lo más importante es que consiga relajar las diferentes partes de su propio cuerpo, la tensión le llevaría a una rigidez y en consecuencia el movimiento no fluiría, lo que es esencial a la hora de montar a caballo. En el peor de los casos, el miedo o la duda lo llevará también a agarrarse a caballo, o bien con las piernas o en las riendas, algo como decimos harto frecuente en las pistas de Doma incluso a altos niveles.

El jinete alumno debe centrarse en mantener su cuerpo sobre el del caballo con el correcto contacto de dos puntos de su trasero, los isquiones, que como pies de un funambulista logran sin esfuerzo aparente dejarse llevar y llevar a su vez el movimiento del caballo.

La imagen más característica es la de los indios del oeste que al tener que pasar jornadas enteras a caballo sin casi pisar tierra no podían montar de otra forma que con el equilibrio y con la ausencia absoluta de tensión en el asiento. Tienen lo que se llama asiento independiente.

Esta imagen mental debería acompañar siempre a todo jinete cuando monta a caballo y cae en la tentación de hacer uso de una monta ruda. Recuerdo en este sentido, hace años, las numerosas ocasiones en que los viejos jinetes del Hipódromo de Madrid se reían y hasta divertían a caballo mientras el potro de turno intentaba descabalgarlos a toda costa. Ellos, los jinetes del equilibrio, con sus escasos 160 cm, iban a la perfección con el ritmo de cada cabriola, giro, empinada, o vuelta con que los potros intentaban sorprenderlos; allí arriba, sin otro punto de sujeción que su apoyo en unos cortísimos estribos, ellos sabían que no necesitaban hacer uso de la fuerza, sino más bien de la diversión, para echarlos hacia delante.

laura_asiento_4¿Que es un asiento independiente?
El asiento independiente es un expresión que se oye a menudo en las cuadras, en las clases de Doma Clásica. Vamos a ver de que se trata, ¿independiente de que? ¿de quien?.

Se refiere a un estado de equilibrio encima del caballo, en el que no nos tenemos que sujetar, nuestras piernas caen sueltas en los costados del caballo, el talón es el punto más bajo, nuestros músculos se encuentran en un estado relajado, de tensión básica suficiente para erguir el cuerpo.

Sin embargo tampoco cae "vertical" hacía abajo como lo solemos ver en muchas ocasiones. Observamos primero el cuerpo hacía abajo, el pie se apoya recto y relajado en el estribo y no lleva demasiado peso en un estado normal. Nuestra espalda está recta, alineada con el cuello y la cabeza, no nos inclinamos con nuestro cuerpo hacía atrás, ni demasiado hacía delante. Los hombros están relajados y los brazos caen al lado del cuerpo y están doblados a la altura del codo pegado al cuerpo y desde el codo hasta la boca del caballo se forma una línea uniforme.

Como un "guante" debemos caer a caballo. Deberíamos tener control independiente sobre nuestras extremidades, en cada momento sobre nuestras piernas y las pantorrillas también. Quiere decir que si movemos un brazo, que ello no implique mover el torso o una pierna, o alterar nuestra posición por completo.

Nuestro cuerpo tiene que memorizar en miles de repeticiones correctas como mantener su equilibrio aunque el caballo se mueva bajo nosotros repentinamente.

Existen estudios sobre el aprendizaje del cuerpo, el deportista necesita 2000 repeticiones para que su cuerpo automatice y memorice un determinado movimiento. Cuando hemos aprendido una secuencia errónea ya no se trata de 2000 sino de 7000 repeticiones correctas, el des-aprendizaje y el nuevo aprendizaje del proceso correcto es tan sumamente costoso en el tiempo que queda obvio para cualquiera por qué hay que invertir en una buena enseñanza. La corrección de falsos hábitos adquiridos es tanto en el jinete como en el caballo mucho más complicado de lo que uno se puede imaginar y el éxito aún así no está garantizado.

Todo el mundo sabe que las riendas no son jamás para sujetarse, sin embargo muchos jinetes y amazonas hasta en los niveles avanzados las utilizan también para mantener el equilibrio en un determinado momento.
Hay muchas formas de conseguir un asiento independiente. Quien quiera montar a caballo en serio debería centrarse, independientemente al nivel en el que esté, en pulir su asiento.

El miedo
Es un elemento mas constante de lo que cabría pensar entre los profesionales que montan a caballo. Son muchos los jinetes y amazonas que ante su sentimiento de miedo al dolor y al daño que pudiera producir una mala caída en su propio cuerpo, pactan con su caballo zonas de no traspaso, ceden y se comprometen con una determinada actitud que se suele revestir de calma, de doma natural, cuando lo que realmente esconde es la presencia del temor, algo que tensiona el cuerpo y el ánimo del jinete. Hay que reconocer ese miedo, ser consciente del daño que puede ocasionar a nuestro cuerpo el hecho de montar a caballo, como paso previo a canalizar ese mismo miedo para convertirlo en fuente de energía y de control.

Sally Swift
Una de las personas que nos acompañará en esta excursión es la profesora de equitación Sally Swift, autora del libro "Equitación centrada". Libro sumamente recomendable para quien quiera profundizar en este tema. Esta amazona norteamericana sufría la enfermedad de escoliosis desde su infancia. A lo largo de su historial de enfermedad creo que cualquiera puede experimentar las enormes ventajas que le produjo la práctica de la equitación cuando conoce a la fisioterapeuta Mabel Ellsworth Todds que le anima a aprender a montar a caballo. A raíz de su propia evolución experimenta la importancia esencial de un asiento correcto tal como probablemente pocas personas lo puedan vivir (the thinking body "un cuerpo pensante").

Sally descubre en su "viaje" muchas teorías y corrientes que se remontan realmente a las artes marciales, antiguas filosofías y sabidurías en su mayoría asiáticas: como el tai chi, chi gong, el zen etc., todas ellas relacionadas con teorías sobre el equilibrio interior, la relación de equilibrio que deberían mantener cuerpo y mente en cada uno. En la enseñanza de Sally Swift son cuatro los principios claves que tenemos que entender y asumir antes de acompañarla en sus explicaciones avanzadas. Al fin y al cabo se trata de pequeños "trucos" con grandes efectos.

La respiración, los ojos, "el centrado" y los cubos de construcción son términos que tenemos que entender y que nos pueden ayudar a mejorar el asiento de una forma gráfica e imaginaria, veamos a continuación que quieren decir estos 4 principios.

¿A que se refiere la autora con el concepto de los ojos suaves y duros?. Ella nos recomienda el siguiente experimento encima de nuestro caballo. Nos invita a que observemos a nuestro alrededor con "ojos suaves" y con "ojos duros". Podemos comparar estos conceptos con términos que conocemos de la fotografía. Los ojos duros corresponden a un enfoque duro, nítido, constante sobre un objeto, no podemos ver nada más, hemos utilizado el zoom y hemos focalizado la vista en un objeto concreto. Lógicamente este tipo de mirada no nos permite ver nada más que el objeto enfocado. Los ojos suaves al contrario son como si estuviéramos utilizando la cámara con un gran angular. Estamos montando en el cuadrilongo y enfocamos nuestro alrededor por encima, algo que nos ayuda a mantener una visión global y no cerrar la percepción hacía otros aspectos de la equitación. Estamos receptivos para el campo visual, no solamente para un objeto determinado. Podemos captar más información, también sobre el caballo, sobre el propio cuerpo, lo que ocurre debajo de nosotros. Nos permite notar si nos movemos correctamente, si el caballo mueve el dorso y si estamos en armonía con el.

laura_asiento_5Sally nos cuenta su experiencia con un ejemplo donde puso un día a 4 chicas encima de sus ponis a montar con ojos suaves en un picadero y el resultado fue asombroso, no se cruzaron ni una vez; durante los 10 minutos que duro el ejercicio estaban especialmente centradas y no se molestaron entre ellas en sus recorridos.

Ojos suaves
Ojos ampliamente abiertos igual a nuestra conciencia, abierta hacía lo periférico, manteniendo la conciencia de todo el campo de visión. Nos permite sentir sensaciones desde el interior. El mayor campo de visión aumenta la conciencia sobre uno mismo y el cuerpo del caballo. En consecuencia sufrimos menos tensiones y una mejora del movimiento hacía delante, más facilidad y nos sentimos más libres.

La respiración
La respiración es la clave en muchas de las antiguas filosofías asiáticas para poder preparar el cuerpo para la meditación, así que para aumentar la concentración, nos desprendemos de lo secundario. Necesitamos comprender la anatomía de nuestro aparato respiratorio, visualizaremos el diafragma, el músculo que se parece a una gran seta y que está situado debajo de la caja torácica. Al respirar correctamente hay que mover el diafragma, lo podemos comprobar al poner la mano sobre nuestro vientre, si se mueve entonces respiramos correctamente. La respiración abdominal es la correcta, el oxigeno llega hasta el vientre que sube y baja. Nos imaginamos un fuelle que se abre y se cierra fácil, el aire tiene que entrar abajo en el centro de nuestro cuerpo. La imagen errónea sería la de un globo, nos cuesta mucho inflar el globo. Nuestro mayor problema es muchas veces que nos olvidamos de respirar correctamente, entonces contenemos la respiración que es lo peor que podemos hacer. La respiración profunda y correcta es rítmica y constante, atraviesa todo el cuerpo y hace trabajar el fuelle como dice Sally.

También en el caso de la respiración Sally acompaña su explicación de una vivencia personal. Ella tuvo de pequeña un caballo llamado "Kim" al que le gustaba mucho retrotarse, era el típico de tanda al que nadie le había dedicado mayor atención y a Sally le costaba mucho andar al paso con "Kim". Una tarde más andaba por el picadero y tenía clase. Sally logró dar la vuelta al picadero casi entera pero en el último momento "Kim" se retrotaba. Ella estaba muy concentrada y había intentado con todas sus fuerzas hacer andar a su caballo al paso incluso llegó a retener la respiración. Y ahí precisamente estaba el fallo, tanta concentración sobre andar cuando lo que tenía que hacer era dejar fluir.... Y cuando finalmente abandonaba y sin darse cuenta respiraba relajada de repente el caballo ya no se retrotaba. El profesor se sorprendió y cuando le preguntó que había hecho para hacerle andar ella decía "respirar" y así fue. Resumamos:

-Respiración
-A través de todo el cuerpo
-Rítmico y constante
-Dejar trabajar el "fuelle"

El control desde el centro
Sally Swift hace hincapié en un hecho interesante, la mayoría de nosotros cuando nos subimos encima del caballo, no logramos utilizar nuestro "centro" a caballo. Ella insiste que es de suma importancia gobernar el cuerpo propio y el del caballo desde el centro. Para empezar tenemos que localizar nuestro centro. ¿Dónde está nuestro centro? Ella lo detecta a una altura entre el ombligo y el arco púbico. Por ahí están las terminaciones de muchos músculos importantes, ahí hay innumerables conexiones de nervios, se juntan las extremidades con el tronco y con la columna vertebral. La mayoría de las personas no solemos estar en equilibrio sino que nos encontramos "detrás del equilibrio". Nuestro centro de gravedad está más arriba en el cuerpo y tenemos una tendencia hacia delante y hacia arriba y esto nos impide montar bien y controlar los músculos desde el centro. Para encontrar el centro uno tiene que dejarse caer en si mismo, conscientemente hacerse pesado en la parte central del cuerpo. Resumamos:

-Determinar el centro físico con la mano.
-Utilizar los ojos suaves.
-Conciencia puesta en el centro.

Podemos decir que la equitación en equilibrio es el primer paso hacía donde la equitación se puede convertir desde una artesanía hacía un arte.

Mayores fallos a caballo en el asiento
Si vemos la imagen de un jinete a caballo para cualquiera es posible detectar si esta imagen desprende armonía o si parece desencajada y fuera de su sitio. La imagen de caballo y jinete en equilibrio es una imagen agradable. Los puntos de gravedad de ambos suelen coincidir en esos momentos.
Cuando la imagen nos molesta entonces sentimos intuitivamente que el jinete y el caballo no se mueven a la par o si es que se mueven a la par el jinete está o detrás o delante del equilibrio del caballo, esto también más adelante tiene su traducción en la reacción del caballo a las ayudas. El jinete entonces suele estar entonces desequilibrado, inestable o rígido.

A mejor jinete más difícil es detectar los fallos en el asiento porque ha sabido adaptar, o su cuerpo o su caballo, a que constantemente haga "malabares" para hacer contrapeso y no perder el equilibrio.

Junto a este artículo sobre el asiento tenemos en este número unas palabras de Jan Nivelle sobre la equitación en su esencia y como arte.

Cada jinete con un determinado nivel exige de su propia equitación que no solamente cumpla la función de hacer deporte, sino que también sea una cierta forma de practicar el arte. A pesar podemos observar como la equitación deportiva se empobrece y se reduce cada vez más al resumir la Doma en frases como "móntalo", "recógelo", "reténlo", "aguántalo", "actívalo", "más rápido", esto se encuentra en una contradicción. Al fin y al cabo montamos todos clásico. Y en ello se pierde un poco la técnica de la equitación. La casi infinita variedad de las posibilidades entre de las diferentes combinaciones de las ayudas individuales de la pierna, espalda y mano del jinete en sus diferentes grados de intensidad abren realmente todo una "orquesta de las ayudas".

En el caso de entrenadores buenos observamos con seguridad que tienen la habilidad de reducir la complejidad de la equitación hacía un par de principios muy simples pero muy importantes que pueden descubrirse para el jinete en cuestión como un dogma. Pese a ello también aquí llevarán diferentes caminos a Roma, habrá diferentes posibilidades en el camino correcto hacía el objetivo.

Lo espiritual
Aún ante el riesgo de llegar a hacer el ridículo para todos aquellos que no ven la equitación como un arte sino que su sublimación solamente la ven como un deporte, o un oficio o como la dominancia de las fuerzas del caballo a través del propio cuerpo.

Así como el surfero se encuentra a la búsqueda de la "ola absoluta", así se encuentra el jinete a la búsqueda de la compenetración absoluta. En ese momento ya no tiene que concentrarse en las lecciones, no en descontraer, no en el equilibrio, sino en "aquello" que ha llegado, en que ha habido "click". El jinete descansa en si mismo. Todo se vuelve fácil, se adelantan ligeramente las ayudas antes de que el espectador llegue a percibir algo y cesan al igual cuando el objetivo está cumplido. El caballo está libre bajo palabra de honor, está responsable de sí mismo, antes de que se vea el objetivo y sin tener conciencia de ello. Se ha llegado a ser uno, uno consigo mismo, con el caballo y con el entorno. Todo fluye, no hay vanidad, ni activismo, no queda nada. Lo negativo ha desaparecido.

Tampoco puede faltar la confianza, ni puede haber una modestia equivocada. No hay que mostrar a nadie lo bien que montas. Sino que llegó una comunicación espiritual que hace superfluo cualquier otra intervención. No tenemos que insistir en obediencia, solamente queda la naturalidad / evidencia del hecho de la unidad. Máxima fuerza y elasticidad unido a la sencillez de la forma más bella. Esto es Vollendung – perfección. Pocas veces se puede ser espectador de un momento así. Solamente los grandes maestros están capacitados de una presentación así. Pero nada es imposible. Lo que requiere es mucho ensayo. Practicar, practicar y practicar siempre con la meta correcta delante del ojo interior.

Pocas veces he podido ser testigo de una presentación así. El picadero se llena con una atmósfera muy particular, contagiosa que sobrecogía a cada uno. Para poder sentir un momento de unión, fusión así, una sensación como si el tiempo y el espacio se estuvieran disolviendo. Máxima felicidad y profunda paz. Por ello vale la pena montar a caballo.
Por ejemplo un jinete demasiado adelantado, sin que tenga una base centrada le produjera al caballo un grave desequilibrio, ya que el peso del caballo en sus dos terceras partes se encuentra en el tren anterior soportar además el peso del jinete integro sobre sus manos tendrá graves consecuencias antes o después. Un caballo que lleva un jinete que se encuentra constantemente detrás del movimiento sufrirá al trote.


Fuente: topieberian.com